martes, 17 de marzo de 2020

Antidepresivos


Buenos días a todos y sed bienvenidos a Gàbia de Grills. Un lugar donde damos un relato más bien diferente de todo lo que pasa. Yo soy Jose y hoy  vengo a hablaros de unas sustancias a las que muchos, a lo largo de su vida, por desgracia, tienen que hacer uso y tener acceso directo.
Estoy hablando de unas sustancias que se podrían denominar como droga, aunque realmente son drogas, pero legales, medicamentos obtenidos por diseño farmacológico.
Como habréis podido suponer estoy hablando de los antidepresivos, sustancias que son la primera clase de fármaco psicotrópico descubierto usando el proceso llamado diseño racional de fármacos.
El-Grito-Edvard-Munch-1893

De Edvard Munch - National Gallery of Norway, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=69541493





Antes de continuar quiero pediros disculpas por esta semana sabática que me he tomado, aunque realmente la necesitaba, a veces la inspiración se agota y en tu trabajo habitual te das un martillazo completamente involuntario de los que hacen historia en el dedo índice que te deja la mano un poco tocada y claro, no es plan de estar acordándote de la corte celestial cada vez que presionas una tecla en el teclado del ordenador. Una vez dicho esto, he de remarcar también que esta entrada podría estar englobada en la categoría de ¿Qué es?, aunque he decidido poner en Cosas de la Vida, ya que en la próxima entrada que es la correspondiente ¿Qué es? hablaré precisamente de eso que nombraba anteriormente, las drogas,  que son y su controversia actual.
Dentro de los medicamentos conocidos como los antidepresivos, los más utilizados ya que entrañan menos efectos adversos son los denominados como ISRS, que por sus siglas significan Inhibidores Selectivos de Recaptación de Serotonina. Son estos medicamentos según la Wikipedia, una clase de compuestos generalmente usados como antidepresivos en el tratamiento de cuadros depresivos, trastornos de ansiedad y algunos trastornos de personalidad.

serotonina

De NEUROtiker - Trabajo propio, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1712980



Su funcionamiento es sencillo, habitualmente y ante situaciones que causan depresión, como pueda ser estrés, se inhibe la sintetización en el cerebro de la hormona conocida como la serotonina, que es un neurotransmisor que entre otras cosas regula el estado de ánimo de la persona y muchas más cosas, este medicamento lo que hace es que impide que la neurona absorba la hormona, ya que al no estar sintetizándose, encontraríamos que hay falta de dicha hormona, acusando aún más el estado de depresión. Dicha hormona, en estos casos se queda libre y rodeando el espacio interneuronal, pudiendo paliar así la sensación de depresión que acusan ciertas personas.

sinapsis-neuronal

De No machine-readable author provided. DaDez~commonswiki assumed (based on copyright claims). - No machine-readable source provided. Own work assumed (based on copyright claims)., CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=574989



Esta hormona, juntamente con la endorfina, la dopamina y la oxitocina, son denominadas como hormonas de la felicidad, de ahí que, ante cuadros de depresión se tienda a cuidarlas como oro en paño, ya que gracias a ellas y sobretodo, la serotonina, podemos salir victoriosos más rápidamente, de la depresión que nos acucia.
Estos fármacos, los ISRS, son los fármacos antidepresivos que más frecuentemente se recetan por parte del personal médico y ello se debe a que son realmente efectivos a la hora de aliviar síntomas producidos por depresiones desde la moderada a la grave y, aparte de esto, presentan pocos o menos efectos secundarios que otros medicamentos antidepresivos. Algunos de estos medicamentos son:
  • Citalopram (Celexa)
  • Escitalopram (Lexapro)
  • Fluoxetina (Prozac)
  • Paroxetina (Paxil, Pexeva)
  • Sertralina (Zoloft)

Aunque, como en casi todas las cosas, tampoco es oro todo lo que reluce, tenemos que tener cuidado con este tipo de medicamentos, ya que tienen un potencial inherente que no debe ser despreciado y puede volverse contrario a la reacción que queremos producir, es decir, puede agravar la sensación de depresión. Tanto es así que en el año 2005 la Agencia Europea del Medicamento desautorizó el uso de los ISRS en niños y adolescentes, exceptuando la fluoxetina.
Y como todo medicamento tiene efectos adversos, seria genial que no los tuviera, pero la realidad manda y aquí os los detallo:
  • Diarrea, náuseas y/o vómitos
  • Dolor de cabeza
  • Sopor, o lo que es lo mismo, estado intermedio entre el sueño y la vigilia en el que todavía no se ha perdido la consciencia.
  • Sequedad en la boca
  • Insomnio
  • Nerviosismo, agitación y/o desasosiego
  • Mareos
  • Pérdida de libido
  • Modificación del apetito

Y claro, ante múltiples medicamentos la pregunta puede ser la siguiente, ¿Son todos iguales? No, ni tampoco afectan por igual a diferentes personas, por lo que es habitual que la misma persona tolere bien uno de los medicamentos y mal otro de los citados. Como ejemplo puedo ponerme a mí mismo, con el diazepam, que me sienta fatal, produciéndome nerviosismo, agitación y desasosiego, vamos que con esa pastillita, que es la famosa de debajo de la lengua cuando tienes la tensión alta, han dado en el pleno conmigo. ;).
Claro, la pregunta surge al segundo ¿Esto por qué se produce? Y tiene mucho que ver con el potencial inherente del medicamento en sí mismo, como decía antes, tiene que ver en el potencial de bloqueo de la absorción de la serotonina, ya que cada medicamento tiene una potencia diferente y, claro, es malo quedarse corto, pero también pasarse.
Aparte de esto, hay que tener en cuenta que estos medicamentos, al modificar el estado de ánimo, entre muchas otras cosas, interactúan muy fácilmente con otros medicamentos que puedas tomar a consecuencia de una gripe, por poner un ejemplo, por lo que lo mejor que se puede hacer, si eres usuario de los ISRS, es acudir a tu médico que seguro que sabrá recetar un medicamento para la gripe que no interfiera con el antidepresivo.
Es más, en niños, adolescentes y menores de 25 años, durante las primeras semanas de tratamiento y también ante el cambio de dosis de tratamiento se ha observado, en ocasiones, un aumento de conductas y pensamientos suicidas, por lo que es importante que las personas de su entorno estén al loro por si se producen conductas poco comunes, para avisar al médico para evitar males mayores. Siempre han dicho que en los adultos no se producen estos efectos adversos, aunque esto yo lo dudo, ya que no se puede descartar algo por falta de evidencia cuando puede que esta falta de evidencia venga dada por falta de voluntad de notificar dicha evidencia y no estoy llamando a ninguna teoría conspiranoica si no a que muchas personas ante efectos poco comunes de estos medicamentos, simplemente se los siguen tomando sin decir nada a nadie.
Ante estos problemas que presentan algunos medicamentos en pacientes, La Agencia Española del Medicamento y Producto Sanitario, creó un registro que es conocido como La Tarjeta Amarilla.
En dicho registro se notifican los efectos adversos que un paciente se puede ir encontrando durante el tratamiento de su depresión, la notificación es sencilla pero pocos la conocen, yo, habiendo sido usuario de estas sustancias años atrás, desconocía por completo la existencia de este sistema que tiene por objeto el pulir los medicamentos antidepresivos para que tengan el menor número de efectos adversos. Como decía antes, la notificación es sencilla, deberás entrar en la página Web que enlazo aquí en diferente color, pulsar sobre la comunidad autónoma en la que residas, hacer clic en notificación de ciudadano y seguir las instrucciones que te irán apareciendo. Es un registro muy intuitivo y fácil de usar.

tarjeta-amarilla-agencia-medicamento-00

tarjeta-amarilla-agencia-medicamento-01

Este sistema a simple vista debería ser eficaz y coherente pero hay técnicos que dudan de su utilidad ya que es poco conocido y Juan Erviti, jefe de sección de Innovación y Organización del Servicio Navarro de Salud afirmó “No es suficiente ni mucho menos. Porque parte de la notificación voluntaria y se notifica muy poquito con respecto a las cosas que realmente ocurren.
Este registro es poco usado por pacientes (yo mismo desconocía que existiese) y familiares pero tampoco es muy usado por médicos y a colación de esto, el profesor emérito, ex catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona y exdirector de la Fundación Instituto Catalán de Farmacología, Joan Ramon Laporte, señaló que “Al psiquiatra o a un médico cualquiera que vea un paciente con depresión, que le digan que se ha suicidado, no le extraña. La posibilidad del suicidio le entra en su cuadro de lo que es la depresión.
Tanto es así que en 14 años, en España se han contabilizado 9 suicidios consumados, 32 intentos de suicido y 26 ideaciones suicidas, aparte de 3902 sospechas de efectos adversos con antidepresivos.
Por lo que, si tenéis un familiar, conocido o amigo, a quien tengáis en estima, si conocéis que está consumiendo este tipo de medicamentos, echadle un ojo, los amigos realmente están para eso.
Sin más me despido de todos vosotros hasta la próxima entrada y si os gusta lo que leéis, por favor, suscribíos, compartid y difundid por vuestras redes sociales. ¡¡Hasta luego!!

¡¡Suscribete a mi blog!!













No hay comentarios:

Publicar un comentario

Bienvenido a
https://www.gabiadegrills.com

Sin fútbol

Buenos días a todos y sed bienvenidos a Gàbia de Grills. Un lugar donde damos un relato más bien diferente de todo lo que pasa. Yo soy Jos...